Salomé Herce. CIPÓ Company

Hola, soy Salomé, ¿y tú? ¿Cuántas conversaciones habremos comenzado diciendo nuestro nombre y queriendo conocer el de otra persona? Porque el nombre es importante: nos identifica. Y según estudia la psicología de los nombres esto afecta a cómo nos definimos, a nuestra relación con los demás y, en mayor o menor medida, al desarrollo de nuestra personalidad.

Lo mismo pasa con las organizaciones, ya sean entidades sin ánimo de lucro, empresas o cualquier tipo de corporación. Porque no es lo mismo llamarse “Perezosos en acción” que “Nacionalistas sin fronteras”. 😉 Elegir un buen nombre importa.

Frontal de negocio que se llama Padel Nuestro
Imagen de un bar que se llama La Tapilla Sixtina
Frontal de negocio que se llama La Colcha de tu madre
Camión con el rótulo de El Mosca
Extintor de una empresa que se llama Palma Peña
Hormigonera con el nombre de la Paz del Barrio

Como vemos, de entrada el nombre ya puede estar diciendo mucho de quiénes somos e incluso de cómo somos, qué hacemos, cómo lo hacemos, cuál es nuestro propósito o qué valores defendemos.

La marca: una receta con muchos ingredientes

Existen centenares de definiciones que dan respuesta a qué es “la marca”. En lo que todas coinciden es que es el conjunto de diferentes cosas; es como si preparáramos una receta en la que se conjugan diversos ingredientes. El nombre, efectivamente, sería uno de ellos (y muy importante). Pero también estarían el diseño y todos los elementos visuales, la misión, visión, valores y propósito de esa organización –es decir, lo que hace (productos, servicios, proyectos…), cómo lo hace y por qué lo hace (el famoso “para qué”)–, lo que dicen de ella (la reputación) o un ingrediente muy importante: cómo te hace sentir (la experiencia). Algunos expertos resumen esto como las cuatro identidades de marca: la identidad verbal, la identidad visual, la identidad actitudinal y la identidad sensorial.

En este post nos vamos a centrar en la primera de ellas, la verbal, que es donde entraría la forma en que nos nombramos: el “naming”. 

Diferentes formas de nombrar

¿Cómo darle nombre a nuestra organización? Tradicionalmente se han creado muchos nombres de entidades a partir de siglas y de otras fórmulas como “sin fronteras”, “amigos de” o “en acción” que, salvo en las primeras organizaciones que comenzaron a usarlo, suenan ya demasiado manidas y poco creativas.

A estas alturas, crear una nueva organización basándonos en ese “modelo fijo de concepto” no nos vale. ¡Hay infinitas maneras de nombrar de forma creativa! Sí, porque infinito es el mundo de las posibilidades, que no es otro que el mundo de la creatividad.

Aquí te damos algunas ideas con ejemplos para que descubras diferentes formas de nombrar:

  • Simbolismo: se trata de expresar un concepto abstracto a través de un sustituto concreto. Por ejemplo, la manzana de Apple surgió como un homenaje a Isaac Newton.

Logo de Apple, una manzana mordida

  • Metáfora: utilizar una palabra existente con la que puede haber alguna similitud. Aquí una propuesta divertida es investigar palabras poco conocidas o en otros idiomas. Es el caso, por ejemplo, de Cipó, que es una palabra indígena tupí-guaraní que significa “la mano de la rama”, la liana que comunica unas partes con otras dentro de la selva amazónica.
  • Personificación: atribuir cualidades humanas a la marca. Esto se utiliza a menudo más que en el nombre en la representación gráfica de algunas marcas, que se ven representadas por “mascotas” con rasgos humanos.

Imagen de Rodolfo Langostino que se hizo popular

  • Oxímoron: es una contradicción aparente entre dos términos, dando lugar a un tercer concepto. Es el caso de Rural Citizen, una de las últimas entidades en sumarse a nuestro portfolio de clientes.

Logo de Rural Citizen

  • Paranomasia: juego de palabras a través de la semejanza en el sonido de palabras o frases. Por ejemplo, el proyecto de avistamiento de aves llamado A ver aves.

Logo de la empresa A ver Aves

  • Referencias evocativas: consiste en la evocación de un conjunto apropiado de imágenes y significados. El navegador Safari, por ejemplo, que además del nombre evocador cuenta con una brújula en su logo. Fundación Pegasus, Asociación Realidades, La Rueca Asociación o Aladina Fundación son ejemplos de entidades sociales con referencias evocativas.

Logo Asociación realidades

  • Onomatopeyas: se basan en la imitación o recreación del sonido de algo. Aquí nos encanta el nombre de Ongawa.

Logo de ONGAWA

  • Composición: algo tan “sencillo” como unir dos o más palabras existentes. La clave está en que “mariden” bien o de forma sorprendente. Algunos ejemplos los encontramos en Greenpeace, Entreculturas o Juegaterapia.
  • Derivación: se trata de crear un nombre nuevo a partir de la adición de prefijos o sufijos a una palabra raíz. Por ejemplo, Creática o Rastreator.

Logo de Creatica

Si tienes que darle nombre a tu proyecto o entidad y ninguna de las ideas que se te ocurren te enamoran, escríbenos y te ayudaremos a pensar de forma creativa para que tu nombre sea inolvidable. Te lo dice alguien que se llama Salomé 😉

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