Daniel Garibotti. Director de los proyectos en el Amazonas de CIPÓ Company

El Espacio Creativo del Amazonas Life Camp es un lugar donde se crean esculturas, poemas improvisados, danzas y cantos, juegos y ensoñaciones. La fantasía se abre camino con facilidad en este escenario vegetal de belleza constante. Emocionados por lo que nos da esta selva maravillosa, os contamos aquí nuestra más reciente experiencia creativa: “Animales fantásticos”.

Imagen de texto destacada sobre las neuronas

Andar por las selvas amazónicas es conocer cómo era nuestro planeta hace millones de años.

Fue aquí que se abrieron las primeras flores de nuestra historia. 

Caminar en los senderos del Amazonas Life Camp es puro descubrimiento. Estar y ser en estos bosques tan diversificados es ya una experiencia vital única. La ubicación privilegiada entre las dos grandes cuencas de los ríos Amazonas y Negro aporta una riqueza social, de paisajes y de fauna, que acaricia los sentidos. Los destellos de una mariposa azul, el vuelo sutil de un insecto mimético o el movimiento de las ramas que nos indican una presencia que aún no vemos: todo actúa como un despertador de la atención. En ese mundo de vuelos, saltos, huellas, aromas, formas, luces y sombras, la fantasía se abre camino y nos permite entrar en estado creativo.

Casa grande frente al río de Amazonas Life Camp

Espacio Creativo ‘Araçarí’

El Life Camp está en lo alto de una península, dominando una bahía sembrada de islas salvajes. Esta ubicación ofrece vistas que cortan la respiración, desde el descubrimiento de una tormenta a lo lejos, al paso de delfines, garzas, buitres, cormoranes, o de un pescador en su barca cargando un pez de 70 kilos. 

Allí contamos con un Espacio Creativo al que llamamos Araçarí, que es el nombre de un tucán pequeño y colorido, que visita habitualmente el jardín. Es un espacio de 100 m2, diáfano, cubierto, donde suceden la magia, el juego y el arte. En esta ocasión, el grupo que nos visita está creando ‘Animales Fantásticos’.

Libélula creada con elementos de la selva

Libélula creada con elementos de la selva

Comenzamos la búsqueda de las piezas para nuestra obra

En el suelo de la selva encontramos lianas de variadas formas, semillas, frutos, ramas caprichosas, hojas frescas y secas, el cráneo de un armadillo, las vértebras de un caimán, alas de coleópteros, plumas, etc. El ejercicio de mirar y ver la forma deseada produce un subidón energético y abre el apetito por más descubrimientos. En una rama encontramos la cabeza de un pájaro, en una semilla unos ojos misteriosos, en un hongo naranja las orejas de un ser mítico. Todo está allí, esperando a ser encontrado y que le ofrezcan una segunda oportunidad.

En los largos paseos en la bahía, a bordo de canoas a remo, llegamos a sitios en los que podemos hacer 360º y solo ver naturaleza, cielos enormes y costas salvajes. Allí viven perezosos, puerco espines, murciélagos, iguanas y un número desconocido de otras especies de todos los tamaños. En esos lugares encontramos pequeñas ‘esculturas naturales’ de madera, arrancadas por el tiempo a viejos árboles que sabían vivir dentro y fuera del agua. Algunos troncos caídos muestran sus secas raíces que parecen mandalas. Ya tenemos material para comenzar a crear nuestro arte natural. No hay posibilidad de hacer dos veces la misma pieza, la originalidad es una ley de la naturaleza y aquí, en el jardín del mundo, muy evidente. 

Las selvas del Life Camp tienen una gran presencia de lianas y palmeras. Encontramos lianas estranguladoras -que son muy maleables cuando son verdes-, escaleras de jabouti -anchas y onduladas-, lianas para pescar como el timbó y otras que se utilizan para atar, para curar dolores menstruales, para desinflamar, para hacer viajes astrales. En el caso de las palmeras, todas tienen frutos, algunos comestibles y muy ricos, como el açaí, el burití, la bacava, el tucumá y la pupunha. 

Esas palmeras protegen el nacimiento de sus frutos con unas bellísimas cápsulas que cuando abren se conocen como ‘canoas’, por la forma que presentan. Parecen bandejas, algunas doradas, grandes y pequeñas, material creativo maravilloso.

Con los ‘caparazones’ de grandes frutos podemos crear todo tipo de máscaras o lo que nos gusta llamar los ’emojis’ del Amazonas Life Camp.  

Emoji hecho con semillas, flores, frutos y plumas
Emoji hecho con semillas, flores, frutos y plumas
Emoji hecho con semillas, flores, frutos y plumas
Emoji hecho con semillas, flores, frutos y plumas

Nidos abandonados, canoas desvencijadas por el tiempo, los cilíndricos y resistentes huesos de variados frutos, los cuencos leñosos donde se ubican las castañas al nacer, la piel de una serpiente que mudó hace poco. Todo tiene forma y textura y motiva a la creación. Las neuronas se estremecen estirándose para abarcar tantas posibilidades. Nuestra mirada del mundo no será la misma después de esta experiencia

Vivir un tiempo inmersos en la belleza constante, atentos a lo efímero de cada momento, es un ejercicio de crecimiento espiritual, es un camino hacia una simbiosis con el más rico medioambiente terrestre, que nos engrandece, mostrándonos cuán pequeñitos somos.

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