Campaña Libres de Bulos

Realizada para Proyecto Hombre

Resultado: Alcance de las publicaciones: 1.278.484 personas. Más de 15.000 visitas a la web. Todo ello en dos meses. La campaña… sigue en marcha.

Internet y las redes sociales son un océano de informaciones sin contrastar que se infiltran en la mente de los jóvenes y adolescentes. El problema es que se hacen creíbles una serie de afirmaciones sobre determinadas sustancias: ‘fumar tranquiliza’, ‘el vapeo es inofensivo’, ‘el cannabis es bueno porque es natural’… Proyecto Hombre quiere que los jóvenes se planteen de manera crítica toda esa información que les llega sobre el alcohol, vapers, cachimbas, tabaco, porros, bebidas energéticas… y por eso nos propuso realizar esta campaña de sensibilización.

Para empezar la creatividad de una campaña, hay que ponerse en la piel del público al que queremos llegar. Esto implica hablar su lenguaje, saber qué les preocupa, qué les motiva, qué series ven, qué música escuchan, cuáles son sus memes favoritos… Por ello, comenzamos la preparación de la campaña con una encuesta. Un sencillo cuestionario anónimo que corrió como la pólvora y nos devolvió una interesante (y en muchas ocasiones divertida) información. Un apunte: la juventud no está para nada perdida. 😉

Nuestra primera idea fue rechazada: nos pasamos de atrevidas.

Sí, así fue. Nuestra primera propuesta, era… digamos… un poco irreverente. Se pasaba de tono. La segunda… se quedaba corta, ‘ni chicha ni limoná’. Pero por fin la tercera encontró en nosotras y en Proyecto Hombre esa sensación tan placentera de: ‘eureka’.

Cartel de Libres de Bulos

(Por cierto, aquí entre nos, qué importante es saber dejar a un lado las ideas iniciales que no funcionan y volver a las trincheras. A la mente le cuesta pero cuanto antes se pase página mejor).

Web, bulos y vídeo de campaña

A partir de la idea de Libres de Bulos, avanzamos en la definición de las herramientas de comunicación. Hay decisiones que son importantes en una campaña, por ejemplo si se necesita una web propia, si se integra en la web de la entidad, si precisa un dominio identificable, si se abren redes específicas… En coordinación con Proyecto Hombre decidimos que la campaña estuviera en una pestaña propia dentro de la web institucional pero con un dominio propio que facilitara la comunicación www.libresdebulos.org

Otra decisión relevante fue la elección de los contenidos principales. En esta ocasión tenían que ser los bulos más comunes que queríamos rebatir a través de vídeos con mucha frescura: ‘la cachimba filtra las sustancias tóxicas del tabaco’, ‘es más seguro vapear que fumar’, ‘las bebidas energéticas no son dañinas’, etc. Proyecto Hombre creó los guiones y grabó estos vídeos, y desde CIPÓ les dimos un toque final de edición. (Qué importante es en una campaña que la entidad y la agencia trabajen en sintonía como un solo equipo, y qué bien se trabaja con el equipo de comunicación de Proyecto Hombre. Vaya aquí nuestro reconocimiento).

Pero además queríamos un vídeo de campaña que pudiéramos mover en distintas redes sociales. Con la colaboración de un nutrido grupo de jóvenes aprovechamos una tarde de verano para rodarlo en diversos espacios de la localidad madrileña de Hoyo de Manzanares. Entre secuencia y secuencia, los jóvenes se daban un chapuzón en la piscina, mientras esperaban su turno. Seis horas bien aprovechadas para sacar un vídeo tan fresquito como la sierra de Madrid.

El empuje: Instagram, TikTok e influencers

Hasta aquí os hemos hablado de la idea y de los materiales de la campaña pero, ¿y la estrategia de comunicación? Porque al fin y al cabo no se trata de hacer una campaña ‘chula’ sino una campaña eficaz, y los jóvenes tenían que ver los vídeos de los bulos y entrar en la web. Para ello diseñamos dos estrategias.

Colaborar con influencers

Pero no valía cualquiera, tenían que ser influencers cuyos seguidores fueran de la franja de edad que buscábamos, entre 15 y 18 años, y que compartieran los valores de la campaña. Así que, después de una laboriosa búsqueda, encontramos unos estupendos ‘multiplicadores de la campaña’ que se grabaron sus propios vídeos e historias para desmentir los bulos. Esta táctica tiene el valor añadido para los jóvenes de que no se lo estamos diciendo ‘los adultos’. (Que ya les damos mucho la chapa).

Fotos de los cinco influencers que participaron en la campaña

Vídeos patrocinados

Las redes sociales no son la panacea -lo tenemos claro quienes nos dedicamos a la comunicación- y están hechas para ganar dinero. Pero también es cierto que cuando puedes invertir algo de presupuesto en promocionar las publicaciones no solo tienes ventaja por la amplificación de tus contenidos sino por algo muy importante: la segmentación. Y para nuestro objetivo esto era MUY importante. Las redes nos permiten segmentar por edad -entre otros aspectos- con lo que nos asegurábamos que los vídeos de la campaña fueran vistos en su mayoría por esta franja de público.

Gracias a estas estrategias pudimos conseguir los siguientes resultados:

  • 1.535.328 visualizaciones de los vídeos.
  • Alcance de las publicaciones: 1.278.484 personas.
  • Más de 15.000 visitas a la web.

La campaña sigue funcionando, también en centro educativos, y esperamos que cada vez sean menos los bulos que desactivar… porque ‘os queremos libres’.

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