¿Qué tipo de fotografías son imprescindibles para contar lo que hacemos?

A pesar de que cada vez somos más conscientes de la importancia de la imagen, es habitual que se cuenten los proyectos, eventos, denuncias o reivindicaciones con fotografías ‘rutinarias’: planos generales de grupos de voluntarios, personas hablando en una mesa redonda, alguien sosteniendo una pancarta o recogiendo firmas… Fotos que al fin y al cabo comunican muy poco y no llaman la atención del público. 

En el caso de la cooperación podemos tener fotos de pozos, escuelas, tuberías, huertos… pero ¡no de las personas beneficiarias de esos proyectos!

Disponer de fotografías de calidad que cuenten lo que hacemos y lo que reivindicamos tiene que ser una prioridad en la comunicación de cualquier ONG. Ya no podemos comunicar sin imágenes. 

La imagen se ha impuesto como contenido imprescindible a la hora de comunicar.

  • Procesamos las imágenes infinitamente más rápido que los textos.
  • Recordamos el 80% de lo que vemos frente al 20% de lo que leemos.
  • Las publicaciones en redes con fotografías o vídeos tienen un alcance mucho mayor.

¿Qué tipo de fotografías son imprescindibles para además de informar, captar la atención y la emoción del público?

Fotos para contar un proyecto de ONG

Nuestras fotografías deben mostrar la esencia del proyecto: qué se hace, dónde, con qué personas se trabaja, cuáles son los beneficios, cómo se realiza…

Es necesario que haya diferentes tipos de planos. Por ejemplo, más generales -para ver los lugares o las acciones que se llevan a cabo-, o más cerrados para ver a las personas, las miradas, las sonrisas, detalles de objetos o material que se utiliza…

Foto: CIPÓ
Foto: CIPÓ

Sobre la iluminación, si estamos en exteriores y hay mucho sol, debemos evitar sacar las fotografías en los momentos centrales del día. Tendremos una luz más bonita a primera hora de la mañana o última de la tarde. Si aprovechamos un día entero para hacer fotografías y tenemos varios escenarios, podemos aprovechar las horas centrales del día -en las que fuera hay demasiada luz- para hacer las fotografías de interior, y hacer las del exterior al principio y al final del día. Si es invierno o está muy nublado, entonces el mediodía es la mejor hora de luz para aprovecharla al máximo.

Si estamos hablando de un proyecto de cooperación donde no podemos ir personalmente a realizar las fotografías, debemos transmitir a las personas que las van a realizar (voluntariado, cooperantes, contraparte local) los tipos de fotografías que necesitamos y, si les mandamos indicaciones, mucho mejor. Por ejemplo:

  • Planos más generales que muestren el lugar y ubiquen dónde estamos.

  • Imágenes de las personas que se benefician del proyecto: usuarias, voluntarias, familiares…

  • Detalles de los elementos, materiales o símbolos.

  • Logotipo de la entidad de forma sutil pero que se vea en alguna parte del proyecto.

  • Si hay construcción de infraestructuras, fotografías en sus distintos momentos de construcción o elaboración, que nos muestren la transformación y el trabajo elaborado.

Fotos para contar una historia humana

A la hora de contar una historia humana intenta reflejar el espíritu de la persona, lo que transmite, lo que puede estar sintiendo o pasando en su vida. La fuerza del retrato suele estar en la mirada. Es necesario que le des a la persona tiempo y confianza para que se sienta relajada ante la cámara.

El fondo en estas fotografías puede ser neutro o aparecer desenfocado, o ser visible si tiene relevancia para lo que queremos contar. A veces nos puede interesar sacarla con algún objeto en la mano.

Juega con los retoques: resaltar algún color de la foto, ponerla en blanco y negro, difuminar los fondos…

Fotos para narrar un evento o conferencia

Los eventos suelen realizarse en interiores con una luz muy marcada que no podemos modificar. La luz de las salas suele ser fría o ilumina sólo alguna zona (por ejemplo, la mesa donde hablan unos ponentes mientras las personas que escuchan en las butacas permanecen a oscuras). Por eso es importante que nuestra cámara nos permita manejar diferentes parámetros como el ISO o la medición de luz puntual (para seleccionar dónde queremos que mida la luz en el plano). Lejos de ser una dificultad, podemos sacarle partido y jugar con luces y sombras.

En este tipo de actos, en los que apenas podemos intervenir sobre la realidad, hay que jugar mucho con los encuadres. Intentar no sacar demasiado los techos de las salas, y buscar con la propia arquitectura y el mobiliario juegos de líneas que ayuden a una composición más original.

En este tipo de eventos podemos fotografiar a:

  • Las personas que intervienen, tanto en los momentos que hablan como en la llegada, los saludos, las conversaciones posteriores…
  • Las personas o periodistas que realizan preguntas.
  • Las personas asistentes, con planos más generales donde apreciemos el espacio y que ha habido éxito de convocatoria (mejor si cogemos una instantánea en las que se les ve disfrutando del momento).
  • Que aparezca la cartelería o las presentaciones donde se lee el motivo de la conferencia, el título del evento, los organizadores, etc.

Fotografías simbólicas

Tenemos que practicar cada día nuestra creatividad con las fotografías que realizamos. Muchas de ellas pueden tener un carácter simbólico que cuenta mucho más que lo que el ojo ve en la realidad presente. Nos permiten retratar emociones y transmitir valores, sensaciones que no son fáciles de contar en una foto más “informativa”.

Pueden surgir en cualquier situación, por ejemplo un rayo de luz entrando por una ventana, una semilla que brota, una mano alzada…

Este tipo de fotos nos serán muy útiles para publicar en las redes sociales. Si pensamos en la hora de anunciar un evento, realizar un cartel, lanzar un mensaje… miraremos con otros ojos lo que nos rodea y buscaremos encuadres y recursos que nos permitan ubicar luego un texto: espacios desenfocados o lugares “lisos” como una pared, una grieta, una persona en un lateral de un muro, una ventana, un primer término borroso… donde luego se puedan incluir textos, logotipos, etc.

También debemos pensar en que la imagen ilustre bien ese mensaje que vamos a incluir, que sea representativa y diferente, que incluya efectos, dibujos u otros elementos para llamar la atención en las redes.

Aprender a mirar con otros ojos te permitirá encontrar a cada paso nuevas creaciones, ¡no desaproveches las infinitas posibilidades que te ofrecen!

Si quieres convertirte en un ‘as de la imagen’, te invitamos a que conozcas nuestro curso online de fotografía y vídeos en las ONG. Teoría, ejemplos y prácticas de la mano de la comunicadora audiovisual Ana Gancedo.