Los trucos de influencers que sí valen para el Tercer Sector
Por Alberto Senante y Marta Caravantes / CIPÓ Company
Publicado en: junio de 2025
Las ONG han tenido una relación complicada con los y las influencers desde su aparición en el universo de las redes sociales. Por una parte algunas entidades se han acercado a ellas para amplificar el públicos de sus mensajes, pero muchas mantienen una mezcla de desconfianza, escepticismo y, en algunos casos, un desdén apenas disimulado con aquellas personas que han conseguido una gran atención en redes sociales.
Por desconocimiento, por vincularlo a temas superfluos, miedo ante lo nuevo, o rellene usted con el motivo que quiera, lo cierto es que si se nombra la palabra influencer en una reunión oenegera, lo más normal es que veamos cómo algunas personas se recolocan en sus asientos y que la primera respuesta empiece “pero cuidado con”. Como si haber demostrado que se sabe conectar con mucha gente fuera un motivo de recelo en vez de un mérito. Como si en la misión de la mayoría de entidades no estuvieran las palabras “influir”, “incidir”, “comunidad”, “participación”.
Es hora de aceptar no sólo que en la mayoría de ocasiones las personas que consiguen ser relevantes en redes sociales es porque saben comunicar muy bien, sino sobre todo que ese reconocimiento nos sirva para aprender y mejorar nuestras campañas, acciones, lemas, formatos de videos o incluso tipografías. Estos son algunos ejemplos por los que podemos empezar.
Ter y Jaime Altozano, o cómo contar sencillo lo complejo
El mundo de la música y el arte siempre han parecido algo propio de una elite erudita, inaccesible para el común de los mortales. Sin embargo, youtubers como Ter nos hablan de la estructura de un puente para que no se caiga y a la vez se perciba como bello, o de cómo interactúan entre sí los colores. Y Jaime Altozano consigue en unos minutos que alguien que no tiene ni idea de música (como el que escribe estas líneas) entienda por qué le emociona una banda sonora o por qué no deja de tararear, aunque sea sin querer, lo último de Rosalía.
Y si todavía hay quien relaciona directamente la palabra influencer con superficialidad, sería bueno que escuchara esta explicación sobre las formas de los arcos de Gaudí, o este sobre la velocidad a la que deberían interpretarse las obras de Beethoven.
Linguriosa, la varita que convierte lo aburrido en interesante
Los cientos de miles de visualizaciones que tienen los videos de Linguriosa son la mejor prueba de que no hay tema demasiado árido ni demasiado lejano a las preocupaciones sociales si sabe comunicarse de forma didáctica y divertida. Porque casi nadie se levanta un lunes por la mañana queriendo saber algo más lingüística, igual que es raro coger el móvil mientras esperamos el autobús para saber dónde se ha producido la última vulneración de derechos humanos o qué ONG está consiguiendo mejorar la vida de la gente en un pueblo que está a miles de kilómetros.
Habrá que ver por tanto cómo hace para que más de un millón de personas se puedan interesar por cómo sonaba el castellano en el medievo.
Tras años de mensajes sobre catástrofes inevitables y datos sobre cosas que van a pasar en 50 años, ha surgido una nueva forma de comunicar los problemas medioambientales, en particular la emergencia climática. Tiene que ver el entusiasmo propio de un activismo alegre, con una energía que es lo contrario a cruzarse de brazos, y poniendo siempre en relación los problemas globales con lo que te puede afectar a ti y lo que puedes hacer tú para ayudar a mejorar esa situación.
Hope y Climabar, otra comunicación sobre el cambio climático es posible
Hope te mira a la cara, te habla de lo que puedes hacer tú, te alerta de la gravedad de la situación en el planeta, pero siempre deja abierta una puerta a la esperanza. Porque de lo contrario, la tentación es cruzarse de brazos y simplemente esperar que ocurra el desastre.
Por su parte Climabar mantiene ese optimismo, pero también le añade sarcasmo en sus críticas a los responsables de la crisis climática. Y sobre todo, en apenas unos segundos de video son capaces de resumir un informe de 100 páginas y hacerte ver qué relación tiene con tu día a día. Mira este vídeo en Instagram
Thimbo Samb, humor + ternura igual a impacto
Si hay un tabú que merece la pena desterrar, ahora y para siempre, de la comunicación de la ONG es que no se puede comunicar con humor sobre temas serios, relevantes o incluso dramáticos. Es lo que hace en sus canales Thimbo Samb, actor y creador de contenido, que habla de la situación de los migrantes en España, del racismo, de las muertes en las rutas, con una mezcla de ironía y ternura que desarma. Ternura para acercarse a quien sufre. Ironía para mostrar las incoherencias del racismo y la exclusión. Y también claridad para que nadie que nos escuche pueda decir que no ha entendido lo que quiere decirnos.
Repitámoslo cada mañana, el humor no resta credibilidad. Sino que permite que nuestro mensaje llegue más lejos. Por suerte, algunas organizaciones ya han visto el potencial de comunicadores como Thimbo y le ofrecen participar de forma recurrente en sus redes. Aquí puedes verlo
El momento de coger apuntes
Los formatos dinámicos, la capacidad de resumen, las explicaciones accesibles, la regla de oro de no dar nada por sentado ni que el resto del mundo opina igual que yo, los rótulos en grande, las carátulas de video atractivas, la intención de crear comunidad en cada publicación, la forma de conectar los problemas globales con el día a día de la gente, la demostración de que se pueden dar mensajes simples sin perder rigor, el arte de atrapar en los dos primeros segundos, la invitación constante a participar, el permiso para mostrar tus emociones, la intención de ser de verdad influyentes en nuestro ámbito… Si dejamos de mirarles de reojo, detrás de lo que tapa nuestro hombro, seguramente haya cosas muy valiosas que aprender.
